Comenzó a dibujar de forma autodidacta cuando descubrió la práctica de los cuadernos de viaje. Fue así como nació su pasión por la acuarela, su técnica por excelencia, cuya frescura y espontaneidad reflejan el carácter que intenta infundir en sus dibujos. Desde 2020, vive en París con su familia y dibujar se ha convertido en la excusa perfecta para sus paseos diarios, su forma de descubrir su nueva ciudad. En los últimos años, ha participado en varias exposiciones en Francia, incluyendo Clermont-Ferrand en 2024, donde presentó «Le Temps d’une Flânerie», un cuaderno de bocetos autoeditado,fruto de sus andanzas parisinas. Se inspira en la observación directa del mundo que le rodea para capturar el momento y dar vida al color. No busca pintar la transcripción clínica de una escena, sino expresar y transmitir sus impresiones y emociones.
